El Neo Tradicional es comúnmente conocido como el hijo del Old School, ya que mantiene sus líneas marcadas, pero menos rígidas permitiendo formas más dinámicas y mayor tridimensionalidad.
Este estilo reinterpreta con más detalle y profundidad la iconografía clásica del Old School, incluyendo degradados y sombras suaves y una paleta de colores más vivos y variados. Amplía los motivo habituales a flores, calaveras, retratos y elementos mitológicos.
Su estética busca un realismo estilizado mezclando la simplicidad del Tradicional con un mayor trabajo artístico. Mantiene la claridad visual, combinando tradición y modernidad de forma equilibrada, convirtiéndolo en un estilo atemporal.
Surge a mediados de los años 90–2000 como respuesta a la necesidad de un estilo más sofisticado y detallado que el Old School, aunque mantiene la base del Tradicional Americano: líneas marcadas, colores saturados y iconografía reconocible.
Evoluciona gracias a la influencia de artistas europeos y estadounidenses que buscaban introducir sombras, degradados y profundidad, preservando la claridad del tatuaje tradicional.
Muchos tatuadores de Neotradicional usan referencias de ilustración y pintura clásica, adaptando técnicas pictóricas al tatuaje moderno. Y también es común verlo fusionado con geométrico o dotwork, creando híbridos muy modernos que conservan la esencia del estilo.
Se ha popularizad globalmente gracias a estudios especializados y redes sociales.