El New School es un estilo de tatuaje muy expresivo y reconocible, con fuerte identidad visual, y gran versatilidad de color y tamaño.
Se caracteriza por usar colores intensos extremadamente saturados y eléctricos, contornos negros y bien definidos, y diseños exagerados y dinámicos.
Los tatuajes New School generan gran energía, debido a su estética divertida y vibrante, que utiliza degradados, colores intensos y que incorpora elementos tridimensionales o surrealistas, mezclando realidad y fantasía de manera artística para lograr piezas llamativas. Pero puede ser percibido como “infantil” si no se diseña con intención artística.
Este estilo aparece en Estados Unidos en los años 80–90, como evolución moderna y contraparte del Old School o Tradicional Americano, pero con un enfoque centrado en la exageración caricaturesca, la perspectiva dinámica y la libertad creativa absoluta.
Se ve influenciado por el graffiti, los cómics, la animación y la cultura pop, especialmente en California, para crear temas y formas inusuales con colores brillantes y diseños volumétricos. También se combina con acuarela, cartoon o sketch para conseguir efector híbridos.
Gana popularidad gracias a artistas como Ed Hardy y tatuadores de la escena West Coast, que buscaban romper las reglas del realismo y el tradicionalismo, a través de una expresión artística personal y lúdica que reflejen diversión, creatividad o fandom.